15 junio 2011 | Portada, Transporte

La española Vectalia planta cara a Sarkozy para evitar un monopolio

Vectalia, el grupo de transportes controlado por la familia Arias, ha decidido plantar cara a la creación de un monopolio público de facto en el mercado de transportes de viajeros en Francia.

Vectalia, the passenger transportation group controlled by the Arias’ family, has decided to stand up to the creation of a de facto public monopoly in the sector of passenger transportation in France.

The Spanish company, whose main affiliate is Subus, is one of the biggest bus operator in Spain, as well as the biggest private passenger transportation company in France. The company manages such services for the cities of Perpignan, Séte, Sophia Antipolis and Amiens, a business generating a turnover of more than 60 millions of Euros every year.
Vectalia’s strategic plan, with a turnover of 130 millions of Euros and 2,370 staff members, was experiencing a strong growth in France; but the business concentration plans promoted from the Élysée Palace, main supporter of the merger between giants Veolia Transport and Transdev, have put the project at risk.
The managers from the Spanish group assure that this integration “will leave France controlled by three big operators, with a presence throughout the national territory, excluding the possibility of foreign companies being introduced in the French market”.

La compañía española, cuya principal filial es Subus, es uno de los mayores operadores de autobuses nacionales y la mayor empresa de transportes de capital privado en suelo galo. Gestiona los servicios de las ciudades de Perpignan, Séte, Sophia Antipolis y Amiens, un negocio que genera una facturación de más 60 millones de euros al año.
El plan estratégico de Vectalia, que factura 130 millones de euros y cuenta con una plantilla de 2.370 trabajadores, contemplaba un fuerte crecimiento en Francia, pero los planes de concentración empresarial auspiciados por el Eliseo, principal promotor de la fusión entre los gigantes Veolia Transport y Transdev, han puesto en peligro el proyecto.
Los responsables del grupo español aseguran que esta integración “dejará Francia controlada por tres grandes operadores, con presencia en todo el territorio, eliminando la posibilidad de implantación de empresas que no sean francesas”.