31 julio 2019 | Sin categorizar

Vectalia sostenible en Béziers

 

La delegación francesa inaugura una gaslinera y suma 33 nuevos vehículos a su flota de transporte público

Los problemas climáticos y ambientales están en el centro de los debates actuales y representan un verdadero desafío. Estamos en un momento de cambio, de transición energética. Vectalia France, la delegación francesa de Vectalia, es un buen ejemplo transporte sostenible de ello al poner en circulación 33 nuevos autobuses que funcionan con gas natural.

Uno de los objetivos al asumir la concesión de servicio de transporte de la ciudad de Bèziers era la  renovación de parte de la flota por nuevos vehículos sostenibles. El transporte público debe contribuir a la reducción de emisiones de CO2 tal y como regula la Ley contra el cambio climático y transición energética. En este proceso de cambio, hacía una flota sostenible, Vectalia ha contado con la colaboración de su socio,  Transports Metropolitans de Barcelona ( TMB), juntos hemos trabajado en reducir las emisiones de CO2.  El resultado de ese estudio y colaboración ha sido la renovación de parte de la flota. Desde el 1 de julio, circulan 33 novedosos e innovadores autobuses por la ciudad de Béziers y sus alrededores. Una medida con la que el impacto de esta actividad en el medio ambiente se verá considerablemente limitada. De hecho, los datos que aporta la compañía cifran esta reducción en un 95% de las emisiones de partículas finas y un 35% menos de óxido de nitrógeno.

Mayor libertad de funcionamiento sostenible

No obstante, para convertir la flota hacia el gas natural, también ha hecho falta crear una instalación que pudiera hacer que ese gas, que se utiliza en las casas, fuera apto para los autobuses. “Hemos terminado esa instalación en tiempo récord, en cuatro meses, y está en funcionamiento desde el pasado 1 de julio”, afirma el director de Innovación y Proyectos Europeos, Gerardo Lertxundi. Una maquinaria que, según explica, “coge el gas natural de la red, lo comprime a 200 bares, lo almacena y después lo inyecta en los autobuses para que lo utilicen en su sistema”.

Los nuevos vehículos empiezan su recorrido diario en la nueva estación de GNC de  Vectalia Béziers Méditerranée, ubicada en el número 3 de la calle Blondel de la localidad francesa. Con 550 kilómetros de autonomía, tienen incluso mayor libertad de funcionamiento que sus predecesores de combustión diésel, llegando a duplicarla. De hecho, “pueden funcionar durante todo el día con tranquilidad. E incluso podrían cargarse cada dos días, haciendo su ruta habitual con normalidad”, comenta Lertxundi.

El gas natural o biogás que requiere su funcionamiento se obtiene a través de basuras o restos orgánicos. Tras un proceso de metanización realizado en las plantas de basuras o vertederos, se llega así a un ciclo completo de economía circular. “Esto implica un salto importantísimo desde el punto de vista de emisiones al medio ambiente”, asegura. “Queremos rentabilizar económicamente la inversión de diez millones de euros que hemos realizado. Pero también queremos rentabilizarlo ambientalmente”, afirma Lertxundi.